Crisis migratoria en Necoclí – Colombia

Giovanni Libreros Jiménez

Filósofo e investigador de Argos

Resumen

Con perplejidad observamos cómo se agrava con el paso de las horas la situación humanitaria de miles de migrantes en Necoclí, un municipio de Colombia adyacente al Tapón del Darién que se convirtió hace tiempo en una importante ruta hacia Centroamérica. El gobierno del presidente Iván Duque niega la existencia de esta crisis mientras que instrumentaliza con fines políticos el movimiento migratorio venezolano. La intención del presente documento no es otra que aportar unas breves anotaciones a la situación migratoria de la frontera panameña con el fin de ampliar la comprensión de un fenómeno que va en aumento. Más que presentar un diagnóstico exhaustivo pretendemos formular una hipótesis explicativa que anime nuevas investigaciones orientadas a develar las relaciones sociales que convierten esta necesidad de movilidad por este peligroso corredor, en un negocio lucrativo para sectores legales e ilegales implicados en la reproducción de la violencia y el ordenamiento narcoparamilitar en este territorio.

Palabras claves

Crisis humanitaria, tráfico de migrantes, paramilitarismo, acuerdo de paz, zonas futuro         

La crisis migratoria en la frontera panameña exige una compresión dentro del contexto sociohistórico colombiano. La subregión del Urabá se ubica en la confluencia de tres departamentos (Antioquia, Córdoba, Chocó) y el Tapón del Darién. Hacia finales de los noventa esta zona geográfica experimentó una configuración del orden paraestatal autoritario del Clan Castaño que se extendió hacia el Bajo Cauca Antioqueño y el Sur de Córdoba. El fenómeno paramilitar de las Auto Defensas Unidas de Colombia (AUC) dejó una impronta social, política y cultural para muchas comunidades y pobladores cuyas actividades económicas fueron integradas por la violencia a las cadenas de valor del narcotráfico y el poder terrateniente, estos últimos grandes beneficiarios de los subsidios del Estado para financiar los agronegocios relacionados con el monocultivo de la “palma africana”.

Mapa 1 Colombia – Urabá Antioqueño

Las investigaciones sobre paramilitarismo del Centro Nacional de Memoria Histórica identifican cuatro grandes momentos constitutivos: 1) 1980-1984: aparición de grupos urbanos y reacción del narcotráfico contra la presencia guerrillera; 2) 1984-1989: avance, expansión y consolidación en el Magdalena Medio, Córdoba y Urabá y el asentamiento de Víctor Carranza en el Meta; 3) 1990-1994: estancamiento, ajustes de cuentas, purgas internas y ruptura de alianzas entre narcotraficantes y; 4) 1994-1998: expansión y proceso de coordinación alrededor de las AUC (CNMH, 2018). De lo anterior concluimos dos cuestiones; la primera es que si bien el paramilitarismo abarca todo el espectro nacional, éste exige explicaciones territoriales diferenciadas; la segunda es que pese al proceso de “desmovilización” del 2006, el poder paramilitar no solo se conservó sino que se reconfiguró transformando el poder político local. Así, este fenómeno continúa siendo una realidad vigente sin la cual no podría comprenderse fenómenos de violencia como el desplazamiento forzado interno (4,9 millones a diciembre de 2020 según IDMC).  

El acuerdo de paz de noviembre de 2016 estableció medidas para el esclarecimiento del paramilitarismo como condición para su desmantelamiento, incluyendo las redes de apoyo y las conductas criminales similares. Así mismo, priorizó los municipios más afectados por el conflicto para desarrollar los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) con el fin de adelantar la Reforma Rural Integral (RRI) y los Planes Integrales de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito (PNIS). En contravía, el presidente Duque optó en 2018 por la creación de las Zonas Especiales de Intervención Integral (ZEII) o “Zonas Futuro” (hasta el momento cinco) de las cuales dos se sitúan en lugares estratégicos en la salida hacia el Pacífico (rutas del narcotráfico) así: “Pacífico Nariñense” y el “Bajo Cauca y Sur de Córdoba”. Por lo menos dos consecuencias se desprenden de estas acciones: la primera es que las “Zonas futuro” quedaron traslapadas con los municipios PDET imponiendo la lógica militar de la lucha antinarcóticos, es decir, que se territorializa el “Plan Colombia” en lugares donde se debería implementar el acuerdo de paz. Y, la segunda es que en estas zonas altamente militarizadas (con presencia de tropas norteamericanas) tanto el narcotráfico como el paramilitarismo se han visto fortalecidos durante el posconflicto, una situación que viene de la mano con el aumento de las violaciones a los derechos humanos de personas defensoras de derechos humanos, líderes sociales y comunidades (Cruz, 2020).  

Mapa 2 Ubicación de los municipios PDET y de los municipios con Zonas futuro

Fuente 2: Consejería Presidencial para los Derechos Humanos y Asuntos Internacionales. Fecha de corte 04/02/21

El municipio de Necoclí, lugar que registra la crisis por la llegada de 10.000 migrantes de diverso origen buscando la ruta hacia Centro América, puso al descubierto un fenómeno que el régimen colombiano pretende mantener oculto. Ante las denuncias del alcalde de este municipio, el Gobierno de Duque, por intermedio de Migración Colombia, optó por desautorizar al mandatario afirmando que la cifra de movilidad no superaba las 600 personas diarias. Sin embargo, el director de esta entidad reconoció que, en lo que va corrido del año, han ingresado por esa ruta “más de 25.000 extranjeros irregulares» (Infobae, 2021b). En resumen, en las playas y calles de Necoclí permanecen represados miles de migrantes en condiciones infrahumanas a la espera de continuar su viaje, una situación que está llevando a las autoridades locales a tener que declarar la “calamidad pública” (Ramírez, 2021). De esta forma, vemos como los migrantes son tratados punitivamente por parte del gobierno central al tiempo que descarga toda la responsabilidad en las autoridades locales. Además, deben asumir todo el peso de la crisis humanitaria sin disponer de los recursos y la logística para atender las necesidades de alojamiento, alimentación y sanidad (se teme por un rebrote de la Covid-19) de los migrantes entre quienes se cuenta una importante población vulnerable (niños, niñas, adolescentes, mujeres y adultos mayores).   

Mapa 3 Localización geográfica Necoclí – Colombia

Para ir más allá de la superficie de lo que está ocurriendo, debemos agregar algunos datos en clave de continuar investigando este fenómeno. Necoclí en los últimos años vive una transformación de su espacio territorial a raíz de la llegada de inversión privada en actividades como el ecoturismo lo que demanda un mayor control militar fronterizo. Un ejemplo de ello es la construcción de la Base Náutica Mixta, una obra que marca el inicio de la recuperación del megaproyecto “Malecón de las Américas” (Alcaldía de Necoclí, 2021). Aparte debemos decir que pese a que no observamos dinámicas recientes de violencia política, en el pasado este fue un municipio afectado por las masacres del paramilitarismo, una situación que generó procesos de despojo de tierras y desplazamiento masivo (Rutas del conflicto, 2021). En suma, el capítulo del paramilitarismo en el Urabá y en municipios como Necoclí no está cerrado. Recién se tuvo noticias de la intención de un antiguo miembro de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (ACCU) y el ‘Clan del Golfo’ de comparecer ante la Jurisdicción Especial de Paz (JEP) para aportar pruebas que comprometen al sector empresarial en la financiación del paramilitarismo en toda esta región (Infobae, 2021a).

Para concluir, consideramos indispensable continuar indagando más allá de la coyuntura sobre el posible nexo entre el paramilitarismo y las redes criminales que están traficando con los migrantes. Justamente, el cierre de ambos lados de la frontera está favoreciendo la demanda de tránsito por las rutas irregulares cuyo control ilegal deviene en un negocio rentable para los agentes gubernamentales corruptos, propietarios de negocios, fachadas legales para el lavado de activos y grupos narcoparamilitares quienes, bien sea porque coordinen o disputen el dominio militar sobre estos corredores de la movilidad humana, se benefician directa o indirectamente del costo social de que no existan garantías estatales para el respeto de la vida y los derechos humanos. Una situación similar a la que vive Necoclí se presentó anteriormente en los meses de marzo y abril cuya situación pudo conocerse gracias a las denuncias del Consejo Noruego de Refugiados (NRC), quien en su momento afirmó que:

Entre Campurganá, localidad colombiana donde comienza la travesía por la selva más cercana a la frontera, y Bajo Chiquito, la primera parada en Panamá, hay apenas 60 kilómetros, pero a los migrantes les lleva hasta cinco días atravesar esta frondosa ruta. En esos pocos kilómetros, se enfrentan a violaciones de derechos humanos, robos, amenazas, tráfico de personas y agresiones sexuales” (Revista Summa, 2021).

El campo de investigación sobre la grave situación humanitaria de los migrantes en la frontera panameña mantiene abierto sus desarrollos y seguramente en la medida en que avancemos en la documentación de esta problemática podremos establecer, con mayor claridad, las causalidades que están llevando a que esta zona se convierta con el paso del tiempo, en una de las rutas más peligrosas del mundo para miles de ciudadanos que aspiran migrar en condiciones dignas y seguras.   

Referencias

Alcaldía de Necoclí. (2021). Necoclí está cambiando. Avanza Construcción de Base Náutica Mixta. https://www.necocli-antioquia.gov.co/Paginas/default.aspx

Centro Nacional de Memoria Histórica. (2018). Paramilitarismo. Balance de la contribución del CNMH al esclarecimiento histórico. CNMH. http://centrodememoriahistorica.gov.co/descargas/informes-accesibles/balance_paramilitarismo_accesible.pdf

Cruz, R. (2020). Zonas Futuro: ¿territorios donde podrían incrementarse las violaciones de derechos humanos? Verdad Abierta, 8 de junio. https://verdadabierta.com/zonas-futuro-territorios-donde-podrian-incrementarse-las-violaciones-de-derechos-humanos/

Infobae. (2021a). Exparamilitar quiere entrar a la JEP y revelar los nombres de los financiadores de las AUC. 23 de julio. https://www.infobae.com/america/colombia/2021/07/23/exparamilitar-quiere-entrar-a-la-jep-y-revelar-los-nombres-de-los-financiadores-de-las-auc/

Infobae. (2021b). Gobierno desmiente que haya una crisis por miles de migrantes varados en Necoclí, Antioquia. https://www.infobae.com/america/colombia/2021/07/23/gobierno-desmiente-que-haya-una-crisis-por-miles-de-migrantes-varados-en-necocli-antioquia/

Internal Displacement Monitoring Centre. (2020). Informe mundial sobre desplazamiento interno 2020. https://www.internal-displacement.org/countries/colombia

Ramírez, J. (2021). Declararán la calamidad pública en Necoclí ante crisis de migrantes. La FM, 27 de julio. https://www.lafm.com.co/colombia/declararan-la-calamidad-publica-en-necocli-ante-crisis-de-migrantes

Revista Summa. (2021). Unos 10.000 migrantes están varados en la frontera colombiana en ruta a Centroamérica. 26 de abril. https://revistasumma.com/unos-10-000-migrantes-estan-varados-en-la-frontera-colombiana-en-ruta-a-centroamerica/

Rutas del conflicto. (2021). Masacre de Necoclí. https://rutasdelconflicto.com/masacres/necocli